NO TENGO EL CHICHI PA FAROLILLOS
Y como 'No hay dos sin tres', digamos que a mí Septiembre me ha traido entre otras cosas un cambio de colegio y su inicio, una comida bloggeril y el conocimiento de sus componentes, y ahora.........nueva visita al ginecólogo!!
Que digo yo que si cada año voy a ello, ¿porque cada año sigo pensando en tantas cosas la semana de la cita en cuestión?.
Que sí, que vale, que como dice mucha gente 'Pero si has parío dos veces..' Y yo me pregunto ¿qué coño tiene que ver (y nunca mejor dicho lo del coño) el parir con el enseñarle el mismo a un hombre cada año? Porque déjate estar, el hombre (en mi caso es un chico de mi edad, tierno y atractivo) lo que hace es sentarse con su cara a dos palmos de mi 'chichi'...y eso, perdonadme, supone una proximidad que me pone...nerviosa, entre otras cosas. Porque si tú estás con un tio en caliente, y se coloca mismamente ahí pa trabajar (te), como que no es lo mismo, seguramente él estará también expuesto a tus miradas. Pero el ginecólogo, con su bata blanca impecable, se coloca los guantes de látex, mientras te dice aquello de :
'Te quitas las braguitas y te desabrochas el sujetador' con la voz más imparcial que puede, porque claro, digo yo que a parte de médicos ginecólogos, son hombres....y los hombres heteros miran a las mujeres como tales. Y que alguna mujer habrá que haga que este señor mientras dice lo de 'quítate las braguitas' vaya pensando 'te follaría ahora mismo si pudiera' o cosas de esas. O es que soy yo la única que tiene pensamientos impuros en la consulta del ginecólogo??
Luego te colocas en el potro de marras, te espatarras, y te hace bajar el culo hasta el filito mismo de la camilla (vamos que enseñas hasta el último ojete...), con una abertura digna de cualquier diva. Y en esa postura tan ....tan, te mete aquel aparato metálico, que va abriendo una vez lo ha metido, y por el que mete los artilugios para sacar las muestras de la citología de rigor. Y después, ya te cagas, saca el aparato metálico y te dice aquello de : 'Ahora miraré a ver como está el útero...' y el muchacho se pone en pie y acercándose te mete... ¿cuántos dedos?... y con la otra mano hace presión justo al inicio del 'Pubis' (qué fina me he puesto).
Perdonadme, pero yo a to esto ando ya húmeda de cojones, lo siento! y lo que es peor, sin posibilidades de ná de ná...
Y cuando crees que nada puede ser peor, te pide que te incorpores y te empieza a tocar las tetas (profesionalmente, eso hay que reconocérselo) mientras las observa de cerca (que digo yo que a 5 palmos se debe ver igual de bien aquello que busquen, ¿no?). Tú a tó esto..¿pa donde miras? ¿al infinito? ¿al suelo? Pues yo miro su cara, ¡qué cojones! ya que no puedo mirarle otra cosa me conformaré con ver el careto que pone mientras me toca.
El año pasado en la revisión de marras, recuerdo que se ausentó la enfermera no se porqué. Y llegó el momento del examen vaginal y el muchacho tó prudente me informó que la ley impedía que me tocara si no estaba una enfermera presente (vamos, no solo a mí, sino a cualquier mujer). Le rogué encarecidamente que por favor no se andara con rodeos y procediera, que a mi lo de la ley esa me la traía al pairo, que ni reclamaciones ni ná, que tranquilo, que él fuera a su rollo que yo le seguia...( si pensaba mal o se incomodaba, pues mejor!, en realidad yo solo pensaba en mis hijos esperando en la puerta del colegio).
Así que aquí estamos un año después, con una depilación de luxe hechita pa la ocasión, y esperando a que mi doctor me diga aquello de : 'QUITATE LAS BRAGUITAS' al tiempo que recordaré tó lo que acabo de escribir (y lo que no) y sentiré la humedad, de nuevo...
Etiquetas: MONOLOGOS



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