05 julio 2006

MISTERIOS INEXPLICABLES

Hace unos días, durante una de las comidas que hacemos las compañeras del trabajo, salió a relucir un tema curioso, y del que, más curioso todavía, cada una podía aportar algo nuevo pero coincidente con lo anterior. Hoy que tengo ganas, plasmo tres comentarios reales de esa conversación, que versaba sobre los hombres (vaya novedad!)
Primero : el porqué sus calzoncillos caen al cesto de la ropa sucia hechos un verdadero foulard (me explico, como si hubieran sido quitados enrollándolos desde la cintura hasta caer a los pies).
Y ¿ porqué los calcetines parecen pelotas de tenis?(cada calcetín es una bola).
Segundo: ¿Porqué de las dos perneras que tiene un pantalón siempre hay una del derecho y la otra irremisiblemente del revés? Ellos argumentan que es la lavadora que les tiene manía y por eso arremete contra su ropa. Una de ellas dice que acabó dudando hasta de la fidelidad de la misma (su pobre lavadora) y en un intento último para defender su inocencia, pudo comprobar y a él le demostró, que las perneras de los pantalones (amén como las mangas de las camisetas) llegaban ya a la lavadora en ese estado. Desde entonces opina que el que boicotea su ropa es el cesto de la ropa sucia.
Y tercero, pero no por eso menos curioso, destacar el ahorro de energía que realizan ellos para quitarse las partes de arriba (de ropa), todo en un pack. Arrean con todas las capas de ropa (en invierno como las cebollas) para arriba y ala, allá va tó en una sola pieza, manga dentro de manga...
Imaginad lo que tarda en secar ese pack en invierno colgado en el tendedero, sí, porque a estas alturas ya nos hemos cansado todas de sacar perneras de pantalones, mangas de camisetas, camisetas superpuestas, bolas de calcetines y rulos de calzoncillos (imaginad como tenemos de originales los tendederos con los objetos antes descritos).
Así que si alguien conoce algún cesto de ropa sucia que no se entretenga en entorpecer nuestro trabajo y sabotear la imagen de nuestros maridos, por favor que añada un comentario.