UNAS TANTO Y OTRA TAN POCO...
El otro día comentaba la historia de una muchacha que tras encontrar una nota en el parabrisas de su coche cambió totalmente de vida.
Hoy me permito la libertad de explicar el de otra muchacha que no dio pie a que cambiara su vida.
Andaba la semana pasada con los calores que están devastando la ciudad de barcelona, cuando una mamá, atravesaba en moto el túnel que la llevaría a recoger a sus pequeños a la guardería. Como hacía siempre, a ritmo acelerado, se colocó en el carril de la izquierda (por comodidad, sin más motivos), y allí permaneció a pesar de tener un coche pegado a la placa de la moto (por derecho en ciudad uno puede ir por el carril que más cómodo le resulte sin necesidad de tener que ser para adelantar). El coche-pegao cambió de carril a la derecha, adelantó a la moto, y se puso justo delante de ella. Inútil maniobra, porque a la salida del túnel hay un semáforo que impide el avance. La moto se coloca entre los dos carriles y avanza tranquilamente. A la altura del coche-pegao la mamá se gira y hace un gesto de cabeza "chincha rapiña!", y sigue su camino.
Pero como el destino es un cabroncete, quiso que ambos giraran por la misma calle, y no solo eso sino que ocuparan carriles paralelos a la misma altura. El conductor de coche-pegao miró a la mamá. El aire se cortaba. Por suerte el semáforo cambió de color y se separaron.
Mamá continuó su camino, aparcó la moto delante de su casa, y emprendió a paso ligero el camino a la guardería. Mientras cruzaba por el paso de peatones, oyó una voz que sin duda la llamaba a ella. Se giró y lo que vio la hizo estremecerse, y no de placer. El conductor coche-pegado había aparcado el coche en la misma calle que ella vivía y era altísimo. El miedo la paralizó, estaría este sujeto tan loco como para amenazarla en plena calle (cierto que eran las 3 de la tarde y no había ni un alma). El se acercó y con una voz clara y agradable le dijo:
"Perdona que te mirara tanto antes, pero creí que eras una persona a la que conozco. Al vivir también por aquí he pensado que igual es de eso de lo que te conocía" Mamá se debate entre dejarle con la palabra en la boca y salir corriendo a buscar a sus peques o ser cortés para evitar reacciones violentas de un individuo, cuanto menos, peculiar. El prosigue en su diálogo "Veo que ahora tienes prisa, pero, quieres que quedemos para otro momento y charlamos?" Mamá, con cara de poker, responde con un "NO" sin más. El no se rinde "¿Puedo preguntarte el porqué?" Mamá pensando en lo absurdo de todo ello ( o no pensando) le dice "Tengo una vida muy complicada, un marido, tres hijos....."
No recuerdo el final de la historia, y no porque no me la hubiera contado, que lo hizo, sino porque a estas alturas volvía a sentirme admirada de esa mujer a la que un hombre bien plantado le pide un encuentro (aunque solo fuera pa charlar) y lo rechaza con la escusa del marido y los niños. Y yo, de nuevo, vuelvo a decir "DEJAD QUE LOS HOMBRES SE ACERQUEN A MI"
Si lo que yo te diga, unas tanto y otras tan poco......
Etiquetas: MONOLOGOS



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