Please kiss me
Si hay algo que estimule mis sentidos y que me haga disfrutar y querer más, es sin duda, los besos (omitan alguno de vosotros la carcajada o bien háganla en privado vale?). Los besos pueden ser de mil maneras, de mil tipos, de mil sabores...pero siempre son ricos en matices, exceptuando esos besos fríos y protocolarios que hay quien tanto detesta, pero que también nos facilitan información del emisor y del receptor. Porque un beso es algo más que dos caras que se aproximan, el contacto de unos labios con una parte de nuestra piel...el beso se suele acompañar de una mano que te toca el hombro o se apoya en tu cintura, una mano que puede dejarse ahí como por accidente o bien que puede apretar y hacerte sentir su presencia y su calor. Por su parte esos labios pueden no tocar siquiera tu cara, ni siquiera juntarse el labio superior con el inferior, ni siquiera emitir un débil sonido...en cuyo caso ya no hablamos de besos, sino de fingidos besos.
Los besos no dejan de ser una invitación al contacto físico, tanto si son en las mejillas, en la mano, en el hombro, en el cuello....pero ¿qué pasa si ese beso que damos es correspondido con otros labios que nos besan al tiempo? Ufffff, labios sobre labios (no nos distraigamos que hablamos de bocas)...aquí los matices se multiplican, ya que uno puede besar de un modo y el otro de otro distinto, pero al encontrarse uno se adapta al otro y el otro se adapta al uno...interactuar...besarse....besos rápidos y tímidos, besos húmedos y cálidos, besos que buscan más besos, besos que enganchan a seguir besando....¿cuántas horas te pasaste besando a alguien del tirón? Aquellos besos que te das como si fuera la última vez y que no encuentras el momento de separarte de esa persona, porque los besos pueden ser deliciosos y además sensuales y pueden estar excitando otras partes de tu cuerpo mientras siguen posados sobre tus labios.
Los besos son mágicos por la capacidad estimulante que poseen, por lo íntimo que representan y porque todos los sentidos están en juego mientras besamos. El sabor de los labios del otro, la suavidad o humedad, el olor que nos llega del otro mientras estamos tan cerca de él, los ojos se abren para ver la mirada del otro tan próxima y el oído nos hace llegar cualquier sonido que emita el otro. Nada más completo que un buen beso. Supongo que por eso Dani Martín le dedicó una canción a los Besos.
En fin, que todo este rollo que he soltado sobre los besos viene porque el jueves día 10 en el Passeig del Born de Barcelona, hay concentración de peña para besarse, para besar, para ser besados, por conocidos y por desconocidos. Nos invitan a encontrarnos allí y interactuar con cualquiera que allí encontremos, sin más norma de cortesía que la que marca cualquier relación adulta y respetuosa, y es que no forcemos a nadie a que nos bese o a ser besado...para más información, dirigiros a Desigual kiss the world, donde además de chafardear los detalles del acto vereis fotos de besos (casi 800).
Aviso : algunas imágenes incitan a besar.



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