COMETELA TODA.....
Este sábado hará un año. Que de qué? Una gozada, un sueño hecho realidad.
Con algunas compañeras del trabajo organicé una cena de mujeres (única escusa para poder salir de casa sin acompañamiento marital), que empezaba con la cena propiamente dicha, y luego entrada relámpago al Baja Beach. Para aquellos que no conozcan el sitio mirar en www.bajabeach.es y vereis algo de lo que se puede encontrar allí. Pero bueno, sigamos.
Con algunas compañeras del trabajo organicé una cena de mujeres (única escusa para poder salir de casa sin acompañamiento marital), que empezaba con la cena propiamente dicha, y luego entrada relámpago al Baja Beach. Para aquellos que no conozcan el sitio mirar en www.bajabeach.es y vereis algo de lo que se puede encontrar allí. Pero bueno, sigamos.
Después de cenar (el momento cena no tiene ninguna relevancia para el post en sí), fuimos andando pa el Baja. En la cola ya empezamos a flipar, tanto cuerpazo esperando pa entrar....
Antes de seguir narrando esta historia, cabe ratificar que yo soy igual de salida en los posts como en mi vida, así que imaginadme babeando por doquier, y todas pendientes de mi y mis comentarios "vaya culo tiene este" "polvazo tiene ese otro" "joer quien tuviera otra vez 20 años..." "que asco de cuerpo el mío comparado con esos pivones ( no se si se escribe con B o con V pero como tenían buenos escotes me quedo con la V)" y etc etc (vamos imaginadme sin callar, que es como estoy siempre, y además haciéndolo de mi tema favorito, los hombres....patética).
Pues nada, finalmente acoquinamos precio de entrada más consumición y padentro que vamos. Mientras el grupo pedía las bebidas, una compañera y yo fuimos al lavabo (informo que soy meona compulsiva). Para variar, el lavabo de mujeres cola, el de los hombres vacío. Que yo siempre me he preguntado el porqué del hecho, y más todavía el porqué no entramos nosotras al de ellos en esas circunstancias, pero bueno, no sería yo la que entrara. Después de la cola pertinente y por fin descargar la vejiga urinaria salimos para fuera, y cuando nos estamos acercando al grupo de nuestras compañeras, de golpe, noto que me cogen desde atrás por las rodillas y me izan a alturas insospechadas. Mis compis partiéndose conmigo y mi careto, claro, yo no sabía que ocurría en este sitio. Total sigo. El muchacho cachas y como un queso (de mi pueblo que es mejor que los de aquí), me lleva a un pequeño escenario que había en un rincón. Me eleva, me echa hacia atrás, pasea su cara por mi cuerpo (yo a todo esto derretía claro, porque aunque se pague por esto yo no lo hice), me baja cual baile sensual, depositándome en el suelo, se marca unos pasos, y me tumba en un silloncito de mimbre a ras de suelo. Cuando me soltó respiré ( hasta entonces creo que no lo había hecho). Y cuando iba a levantarme e irme, el galán, se arrodilla a mi lado y al oido me pregunta si me gusta la fresa, a lo que respondo que sí, y acercando su cara a la mía, se introduce en la boca una especie de pipeta conteniendo algo rojo dentro (vamos licor de grosella ) e introduce el otro extremo en mi boca, soltando el preciado líquido en mi boca. Añado sus contoneos durante esto y sus refriegues de carne prieta sobre mi carne (no definiré como son las mías, me niego). Pero ahí no acaba todo. Agita un bote de nata y se echa una buena muestra de ella en el abdomen (pura tableta de chocolate, pa comerselo que estaba el zagal), y me invita a comer de su cuerpo. Aquí debo decir que desde mi más tierna infancia odio la nata, motivo por el que sólo lamí una puntita de la nata. Mi hombre sexual, fantasía de cualquier mujer, en especial mía, entregado a mi (previo pago de mis compañeras, claro), entonces se acercó y mirándome picarón me dijo COMETELA TODA y miró hacia abajo. Vale, lo reconozco, perdí el oremus, el mundo zozobró bajo mi culo, porque los pies ya no tocaban suelo tumbada en aquel diván-sillón, y dudando ( no sabía que comer, pero la nata la odio), decidí finalmente que sería más prudente lamer la nata del cuerpo de ese chaval y dejar que siguiera su ruta. Así lo hice, sin disfrutar del momento, hasta que acabé la nata, y entonces sí, entonces me permití un último lametón pícaro, para acabar de pasar la nata, claro.
El final de su espectáculo, fue después de limpiarme los restos de nata de mi boca (con un Kleenex, no con otra cosa), levantarme en volandas otra vez, refriegue corporal último, y piquito. Acompañamiento a mi grupo y desaparecer.
Ufffffffffff, todavía me estremezco al recordarlo. Y ya ha pasado un año.
Este año he propuesto la misma salida, pero eso sí, financiando yo los chupitos-pipeta para mi uso y disfrute (ya se que no tiene la misma gracia, pero bueno, disfrutaré lo mismo) eso sí quiero que terminen diciéndome aquello de COMETELA TODA...
Etiquetas: MONOLOGOS



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