24 julio 2006

Lo que ganaría durmiéndome a la primera...

Hoy hace tanta calor, que no hay manera de dormirse. Como alternativa al agobio de no dormir tengo varias opciones. La primera la hice y no ha funcionado. No el hecho en sí, sino su poder soporífero. La siguiente opción ha sido ver la tele. Peor todavía, pero bueno, he sacado material pa escribir lo que sigue, y que además no tiene desperdicio.


Resulta que hay un programa en Antena 3, creo, que se llama "La hora de la verdad". No tiene desperdicio ni el presentador, vamos. Sólo he visto un caso completo, y me he obligado a permanecer viéndolo hasta que se supiera toda la verdad, como dice el título. Así que ahí va el resumen, a mi manera, de los cutres estos. Perdonad mi descripción de los protagonistas, antes de empezar, pero es pa conseguir ubicaros (si es posible hacerlo a pesar de todos mis esfuerzos), conste que no tengo nada en contra de los entrados en años ni en carnes (en general, vamos).


Pues bien. Resulta que una muchacha joven ( aproximadamente de unos 25), guapa y un pelín entrada en carnes, lleva a su novio a someterse al polígrafo (nunca confié en las máquinas...bueno, en mi lavadora si, porque me ha demostrado fidelidad con los años), porque la madre de ella le dijo a ella que su novio se había acostado con su ex-novia en la casa de la madre de ella, mientras la madre de ella estaba en la cocina. Dice que los pilló de marrón al abrir la puerta desnudos en la cama y retozando sobre ella (la palabra retozar siempre me ha recordado la imagen de Pedro y Heidi en las montañas....pero en porno, clarostá). La protagonista supuestamente cornuda duda porque cree que su madre está en contra de su relación.
Hasta aquí ya está bastante liada la cosa, no?, pues esto no es nada. A ver si sois capaces de seguirme.
Ella a todo esto sola en plató. El presentador (un tío raro, inexpresivo, con un aire a Javier Sardà pero sin movilidad ninguna en sus facciones ni en su entonación), sale de plató y se dirige a un saloncito donde está el protagonista real de la historia. El joven (ni bien ni mal, ni si ni no), antes casi de que el presentador hable, confiesa directamente, sin polígrafo alguno, que sí, que en casa de su suegra se tiró a su exnovia, mientras el novio de ésta última ayudaba a su suegra a recoger la mesa y la cocina. Vamos, aquí yo ya me descojonaba. Con las dificultades que tiene la gente pa ser infiel ( que si con alguien que nadie conozca, en un lugar recóndito, a deshoras, sólo una vez.....) y este chaval va y se lo hace allí a las 4 de la tarde con la familia en la cocina. Pa fliparlo. El presentador inexpresivo casi cabreado por esta confesión a destiempo, le indica que igualmente se debe someter al polígrafo en sí, además de decirle que su novia le estaba escuchando en plató de l o que había dicho. Enfocan cara novia (no sabría describirla, y mira que tengo palabras en mi repertorio....) no se si triste, enfadada o satisfecha. Eso sí, sudando como un pollo.


Llega el mozo se sienta en la silla contigua, y ante las diversas preguntas del presentador acaba diciendo to esto: Que sólo tuvo relaciones con su ex-novia esa vez, y porque ella (la exnovia, no se me pierda nadie) no paraba de calentarlo tocándole durante la comida (no sexual, sino alimenticia) por debajo de la mesa, mientras sus suegros y el novio de ella comen tan ricamente.


A todo esto yo ya me imaginaba un pivón al que no se le resiste ni el mismo dios. Imaginad a cada avance de la narración el careto de la presunta cornuda.
Pues na, ahí que va a la máquina, la novia al lado, y a cada pregunta su respuesta. Resumen:


-Que solo se acostó con su ex-novia esa vez.

- Que no se había acostado con nadie más en el año que llevaba con la novia.

- Que sí había sido infiel en sus anteriores relaciones.


Y antes de que concluyan si ha dicho o no la verdad, el presentador-estirao, sale de plató, se va a otra salita, y se encuentra con una señora. Por este término que utilizo pensais lo mismo que yo, que ha ido a verse con la madre de la presunta-C. Pues flipaquetecagasmastoavia, esa señora entrada en carnes, en años, de dificil mirar, era la ex-novia!!!!
Aquí yo ya me había levantao del sofá, dándome aire con el abanico, y frotándome los ojos cual espejismo hubiera visto.
Resulta que la señora ex-novia era amiga de la madre de la novia, y por ese motivo estaba comiendo en su casa. Pues bien, la ex-novia confiesa que no paso nada ese día.


Llegados a este punto me niego a seguir narrando los hechos que allí acaecieron, más que nada porque ya me perdí hasta yo y el post está siendo largo de narices. Pero antes de cerrarlo, quiero decir cómo es posible que salga semejante gente contando esas intimidades ( no por contarlas, probablemente cuente yo más que ellos), en ese grado de ignorancia, garrulandia, patetismo.... vamos, que son gente de la que sacas para ridiculizarlos, humillarlos, y conseguir la risotada popular (si alguien consigue reirse con ello). ¿ No hay un organismo defensor de los derechos de esta gente manipulada con fines degenerativos?

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