El regalo
A veces la vida te regala una de las cosas más maravillosas con las que una persona puede disfrutar: otra persona. Por supuesto que la otra persona no es algo nuestro ni siquiera nos la entrega con un lacito para nuestro uso y disfrute...por otra parte ¿para qué querríamos una persona en esas condiciones? Me refiero a la compañía temporal de otra persona. Eso en mi vida es uno de los mejores placeres, algo que puede reportarme beneficios no tangibles interiores. No siempre ocurre, es cierto, ya que muchas veces pasas un par de horas con alguien sin haber pasado de las frases de cortesía y pincelado temas generales, pero a veces...ocurre que encuentras a alguien que te invita a sincerarte, a intimar, a atreverte a decir cosas que creías que no harías, y que él corresponde a tu sinceridad con la suya...y el vínculo entonces se estrecha y cuando has dicho tantas cosas ¿qué más puedes ofrecer? Risas y anécdotas, carcajadas liberadas y un buen rollo que es recíproco, ese fue el regalo que me permití recibir. Y es que, se acabó, quiero trabajar reforzando mi autoestima, quiero borrar de mi conversación algunas coletillas que yo misma me he repetido durante años, quiero sentirme un boleto premiado....



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