20 noviembre 2006

De fútbol

Pues nada, hay días en que me encuentro más productiva que otros, y hoy debe ser uno de esos días productivos.

Mis hijos juegan a futbol, con el equipo de futbol sala del colegio nuevo, y en diferentes categorías. Por otra parte, como tantas veces he dicho, a mi no me gusta el futbol. Vamos ni el futbol ni ningún otro deporte (exceptuando aquel ejercicio que no se considera deporte).

Puestos en antecedentes, cabe añadir que cuando juegan mis hijos un partido soy la primera viéndolos, animándolos y no entendiendo. Lo de no entendiendo significa que cada vez que el árbitro pica una falta, no puedo ni quejarme ni alegrarme porque ni siquiera se si pica pa uno o pa otro. Por suerte siempre hay gente conocedora del tema que me indican en cada ocasión lo que ocurre. Ya durante el año pasado, que jugaron a futbol 7, me di cuenta que no soy nada buena viéndolos, ya que en seguida soy de las que se exalta, grita, se enfurece, acaba con un ataque de nervios, y por si fuera poco soy capaz de meterme en algún que otro lío (podría contar uno muy gordo...un partido en día laborable a las 20 de la noche, en un barrio más que conflictivo de barcelona. Faltaban niños de la categoría superior al mío mayor, y le convocaron. EL futbol es agresivo, y las patadas algo 'normal'. No pude aguantarlo. Salté. Insulté al niño. Justo en nuestro lado estaba el padre del chavalillo, y si no acude MM a hacer de mediador y calmar los ánimos creo que la cosa hubiera acabado a hostias como poco.). Quizás por eso nunca me gustaron los partidos de ningún tipo. Por otra parte, acabo siendo una viciosa, viendo tres y cuatro partidos seguidos, cuando son en casa y se suceden las categorías. Sí, sí...tremenda.

Pues bien, al comenzar futbol sala con el colegio, pensé en que mi actitud debería cambiar, y no debería afectarme tanto las cosas. Y lo cierto es que de momento no me he ni he metido a MM en líos.
El viernes el peque jugaba contra el Barça, en el campo de ellos. Para llegar tuvieron que salir antes de clase incluso, pero bueno, todas las mamás estaban encantadas por ese encuentro. A mí me repateaba, porque deduces que la goleada será soberana...pero bueno, vas con esa idea y a aguantar el chaparrón con dignidad.

Primero, que el campo donde jugaron era una cutrada de las grandes, sin asientos, ni gradas ni nada..todos los padres de pie. El árbitro un chavalín que un rato antes estaba jugando con los entrenadores del Barça, cuatro exacamente. La pelota según los que entienden no tenía ni la fuerza ni el peso adecuado. Los niños eran buenos, y suerte que nuestro portero paró algunas entradas. Hasta aquí todo podía pasar, pero.....EL ARBITRO ESTABA A FAVOR DE ELLOS DESCARADAMENTE. Y ahí empecé a exaltarme.

Pero bueno, que pasa? tanto Barça tanto Barça pero luego no tienen ni pa un árbitro colegiado? No tienen suficiente con ganarnos con méritos propios que encima tienen un árbitro que solo pita nuestras faltas? Habeis hecho que vengan nuestros hijos para lucimiento absoluto de los vuestros, incluyendo trampas?

Sí, ya se que siempre se puede pensar que el árbitro solo pita en contra, pero es que en este caso era real. Y el pensar que se estaban cachondeando de mi hijo, que estaban abusando de él me superaba. El año pasado acabé por no ir a los partidos (creo que falté a tres entre los dos niños), y este año no quiero faltar entre el público, pero me cuesta horrores que no me afecte cuando ves que el árbitro pasa de todo. Por suerte, no es igual de agresivo el futbol 7 del año pasado (no solo por el campo, sino por los equipos contrarios) que este futbol sala de colegios (más comedidas las agresiones). Igual que hay una gran diferencia entre la hostilidad de las gradas de uno y otro futbol, pero aún así....

Como dice MM, de no ver futbol, paso a ser la forofa más extrema y más implacable de las gradas. Y no, no me sirve para descargar adrenalina, sino para sobrecargarme de ella....
Menos mal que no me gusta el futbol, que sino!!

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