02 abril 2007

Nuevos rumbos

La noria gira y gira, de modo continuo, constante y monótono. Sin embargo cada vuelta es diferente, son distintas las personas que van montadas en ella. Yo quería bajarme…sólo que no podía, hasta ahora. Por fin he conseguido bajarme de ella aunque con miedo. La sensación de mareo al tocar tierra firme no me ha dejado en los primeros momentos, provocándome esa sensación de arrepentimiento casi instantáneo. No debería haberme bajado. Los primeros pasos me tambaleo al tiempo que una extraña sensación en la boca del estómago me hace sentirme libre. A veces lo difícil es tomar la decisión. Una vez tomada llevarla a cabo es sólo cuestión de encontrar el momento adecuado para ello, el momento en que nuestra cabina de la noria está más próxima al suelo.

A veces me sucede que cuando una decisión es difícil de tomar para mí, supedito la misma a absurdos del azar. Elementos circunstanciales que ajenos a la importancia que pueden tener en algunas decisiones trascendentales se dejan caer sin más provocando que la decisión se lleve a cabo.

Nadie dijo que volver a andar hasta la siguiente atracción fuera fácil. Pero un paso nos lleva a otro, y así conseguimos pasear entre 'atracciones'. Subir o no, será otra aventura. De momento ésta ha terminado y camino poco a poco, y por supuesto, lo mejor es que no lo hago sola.

Este fin de semana he cerrado una etapa en mi vida. Una etapa que duró nueve años. Una etapa que inicié con muchas ganas, como todas las que inicio, no puedo hacerlo de otro modo. Una etapa que quería haber zanjado hace ya un año, pero que requería de la colaboración de alguien más y que por fin este año he conseguido.



Adiós a mi caravana inamovible en el camping...seguro que añoraré más de una vez lo que significaba tener siempre donde ir en verano y los fines de semana. Sólo espero disfrutar de la libertad de nuevos planes cada semana, de nuevas rutas, nuevas atracciones, nuevas ilusiones.... De momento los cuatro días de semana santa nos vamos para Navarra, de la cual lo único que sabía es que estaba por ahí arriba. Llevamos todo el día mirando en la red para encontrar alojamiento y hemos descubierto una tierra tremendamente sorprendente: las bárdenas reales serán uno de nuestros destinos a patear...es alucinante, verdaderamente sorprendente.


En fin, nuevos rumbos para esta Duna que estaba cansada de estar varada en el mismo lugar desde hace años y necesitaba como el aire que respira cambiar.


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