Relato impersonal 5
Actualizado a las 15:13 con nota aclarotoria al final del post
Aprovechando que Alba venía a Barcelona y después de algún tiempo de charla messengera, quedamos. El día acordado por la mañana nos comunicamos del mismo modo (aún no habíamos intercambiado teléfonos) y quedamos en la puerta de El Corte Inglés a las 20. Teníamos las rebajas por medio. Le digo mi móvil por si surgiera cualquier cosa que pudiera comunicármelo y le pido el suyo, facilitándome un número que anoto rápidamente. Cerramos ventanas tras describirnos brevemente…encuentros sorpresa.
A la hora acordada, bueno, algo antes que yo soy muy puntual, llego al punto de encuentro. Me coloco apoyada en la pared a la espera de la llegada de la mujer vestida de negro con un bolso fucsia. Hortera sí, pero fácil de identificar. Pasaba más de 15 minutos de la hora, cuando un joven me dirige un ‘Hola…¿monologuista?’ Cara de sorpresa por mi parte y respuesta refleja ‘Sí.’ ‘Perdona soy Javi. Alba me ha enviado para decirte que llegaría más tarde’ Mi cara debe ser de una perplejidad mayúscula porque el pobre me mira raro. ‘Vamos a tomar algo, si quieres, y la esperamos juntos. No creo que tarde demasiado.’
Cuando las cosas pasan tan diferentes de lo previsto o imaginado, la situación me desborda y me anula, provocando hechos que en circunstancias normales no ocurrirían. Ya habéis podido leerlo en otros posts. Pues ayer no fue diferente.
Nos dirigimos caminando como al azar, sin destino prefijado. En algún momento dice Javi ‘Aquí mismo’ y nos metemos en un bar normalillo. Nos sentamos y pedimos unas cañas. El pobre no sabe qué hacer para conseguir que mi careto cambie y se re-encaje. Y en ese intento me cuenta que él también es blogger y que vive en Barcelona también, y que no me sigue, pero que Alba (a la que había conocido en persona hacía unos meses en otra de sus visitas) le había comentado algo de mí. Y que dado que habían quedado ellos también, pues eso, que como ella se demoraba, porque esperar ambos solos pudiendo hacerlo acompañados.
Y le miro a los ojos, y veo un niño tierno, apocado y tímido, que no entiendo de donde saca esa verborrea continua, teniendo en cuenta que ni él ni yo nos conocemos de nada. Pero poco a poco bajo la guardia, y me relajo, distenso mis músculos y me dejo llevar por la cerveza y su voz. Y disfruto de una charla agradable. Sus frases resultan acertadas y me gusta la melodía que crea mientras habla. Le observo como siempre que veo a alguien por primera vez, embobada, intentando captar detalles que luego pueda recrear.
Suena su móvil. Es Alba. Le oigo hablar. ‘Vale…. Ok…. Sin problemas….. Espera….’ Y dirigiéndose a mi, me pregunta si tengo prisa o podemos ir a donde está Alba que está en otra zona y al no conocer Barcelona mejor vamos nosotros. Asiento, no demasiado convencida de a donde me va a llevar el final de esta historia. Tengo la moto aparcada frente al Corte Inglés, y si me desplazo quiero hacerlo sobre ella, porque sino luego tengo que volver a recogerla. No tengo ni idea de en qué modo se desplaza Javi…
‘ Era Alba, que está en la zona de Sants. Nos pilla lejos, pero explicarle como llegar era más difícil que ir nosotros. ¿tienes prisa por llegar a casa? ¿te esperan?’ ‘Hombre, prisa, prisa, no, pero no quería llegar demasiado tarde. Y ya son las 9’. ‘No te apures…¿te da miedo ir en moto? Porque sino vamos de otro modo, pero vamos, tengo mi moto aparcada aquí mismo y llegaríamos antes.’ Suspiro aliviada. Podré ir en moto hasta Sants y luego pillarla directa a casa, ganando tiempo por todas partes. Qué alegrón!!. ‘Venga’ Y charlamos divertidos hasta las motos, me espera, la mía está más lejos, paso por delante de él y sale detrás de mí. Nos vamos encontrando en los semáforos, nos miramos, sonreímos….parecemos dos gilipollas..
Llegamos y llama a Alba. ‘ Joder tia! Hostia y no podías haber esperado….al final Monologuista se va a mosquear y nos mandará a los dos a freir espárragos..’ ‘¿qué pasa ahora? Al final me iré sin conocerla.’ ‘Que ha ido a subir las bolsas de las rebajas a la habitación, y que si queremos subir un momento mientras hace nosequé…ya le he dicho que la esperábamos aquí…’
De perdidos al río….entramos al hotel, un hotel chiquitito y cálido. Ascensor. Pasillo corto. Puerta 13 de la planta 3. Picamos. No abren. Vuelve a picar. Misma respuesta. Cuando ya iba a largarme, me sujeta fuerte por el brazo, mientras abre la puerta con una tarjeta que no se cuando ha sacado, y me mete dentro de la habitación. Forcejeo, y le digo que qué coño está haciendo, que me deje en paz. Su rostro está desencajado, su mirada me da miedo, sus manos son fuertes, y su cuerpo domina el mío. Entre el miedo y la sorpresa que tengo, Javi me domina por completo. Me hace daño. Me da una hostia mientras me dice que calle o será peor. No soy consciente de mis propios gritos. Me ata las manos a la espalda y me tumba en la cama. Con furia violenta me baja los pantalones y las bragas. A cada grito mío recibo una hostia de él. Al final creo que me rindo y callo. No se, ya no soy consciente de nada. Sólo lloro e imagino que no estoy ahí. Nadie sabe que estoy allí, ni siquiera MM. Se baja los pantalones y el boxer, apareciendo ante mi un miembro enorme. Siento nauseas, arcadas….No me permite ceder a eso…me levanta, me gira mirando a la cama, me dobla apoyando mi cara en la cama y sin más preámbulos me penetra desde atrás. Estoy seca y duele. Duele. Duele….Tarda minutos en correrse, ni siquiera se ha puesto un condón. No puedo pensar ahora en eso. No debo pensar en nada. Imagino mis hijos durmiendo ya en su cama, a MM dándoles un beso de buenas noches….
Cuando la saca, caigo al suelo arrodillándome, llorando en silencio. Muda y queda.
Le oigo lejos, en el baño. Oigo la puerta. ¿Se irá? ¿Me dejará ir? Y una frase que me golpea como el peor de los golpes que he recibido ya de sus manos…
‘Por fin te han follado como mereces. Ahora crea uno de esos relatos tuyos, cabrona.’
----------------
Nota aclarotoria: Este post está catalogado como 'Relatos Impersonales'. Relatos que parten de unos hechos o circunstancias reales y en algún punto hace aparición la ficción.
Etiquetas: RELATO IMPERSONAL



<< Home