29 diciembre 2006

INOCENTADA

Que nuestro mundo es cada vez más exigente, más rápido, más impersonal y hasta más frío creo que es algo que todos en algún momento habremos pensado. Sin embargo es el que tenemos y o nos adaptamos o nos bajamos sin ser aceptados en él.Poco a poco, las cosas se adaptan a los horarios cada vez más amplios de los trabajadores, puteando a otros trabajadores con horarios aún más amplios. Las navidades en los comercios es un claro ejemplo de esto.

Para mí una de las cosas que suponía un esfuerzo era encontrar tiempo para ir a depilarme o a la peluquería, cosas ambas que realizo con una frecuencia mensual, ya que su horario era exactamente el mismo que el mío, exceptuando los sábados.. Sí ya se que podría dejar las canas campar libremente por mi cabeza, y las melenas cubrir mis piernas, pero todavía no llegué a ese nivel de indiferencia, soy demasiado presumida.

Hasta que me hablaron de una cadena de franquicias especializadas en estética. Con ellas mi vida cambió, y el concepto de estética también. Primero que no hay que pedir hora para depilarte. Llegas, coges número (como en la carnicería del super, sí), y te sientas en las mesitas de bar que tienen para esperar. Hay máquinas de café y de bebidas. Y allí te dispones a pasar el tiempo lo mejor posible, acompañada de tu libro o de la gameboy (que de todo he visto), te sacas un cafetito y ala, a esperar tu turno. En el que tengo al lado del despacho, la gente se lleva el tupper y se lo come allí.
Además de ser más rápido, y de su amplio horario (abren de 9 a 21 de lunes a sábado incluidos), es mucho más económico que cualquier otro sitio de la ciudad. Y no sólo eso, sino que especializados en depilaciones (aunque también hacen tratamientos diversos, masajes, y UVA) tienen un amplio abanico de lugares que depilarte (abdomen, glúteos, brazos, pubis completo..) así como sección específica para hombres (pecho, espalda, piernas, oidos...). Todo ello con la mayor naturalidad por su parte.


Este lugar es una verdadera maravilla, ya que lo que en otros centros se niegan a realizarte o bien te lo hacen con comentarios feos y a cambio de MUuucho importe (como el pubis completo), aquí lo hacen como churros. Y si eres hombre y en algunos sitios te sientes algo cohibido por ser el único chico en la sala de espera aquí te sientes en tu salsa.


Pues bien, ayer aprovechando que MM tenía fiesta y se podía quedar con los niños, me pillé unas horas de asueto para depilarme y teñirme, en dos centros diferentes clarostá. Empecé por la depilación. Cogí mi moto me fui a uno de esos maravillosos centros y esperé mi turno. Casi no había gente esperando, apenas tres personas y yo. Cuando tocaba mi turno, salió un chico con el uniforme de la cadena (pantalón naranja de peto sobre camiseta lila) que cobró a su clienta y pulsó el número. La verdad es que la sorpresa me tenía paralizada. El chaval dijo en voz alta: ¿el 69??, y yo me levanté tímidamente. Con toda naturalidad me acompañó a su cabina, preguntando ¿qué te vas a hacer? a lo que con la voz más ausente que he tenido jamás le dije lo que decenas de veces he dicho allí 'Piernas completas, ingles y axilas'. Y salió de la cabina tras decir mecánicamente lo que siempre dicen las chicas de allí, 'vete desnudando y te estiras en la camilla que ahora vuelvo'. Estaba helada, nerviosa...y creo que a punto de salir huyendo. Sin embargo, como tantas veces antes me había pasado en la vida, la parálisis lo dominó todo, y de manera mecánica me desnudé, quedándome en sujetador y tanga. Mientras me estiraba en la camilla volvió él.Miré mis piernas llenas de pelos, como mis ingles, y el rubor llegó a mis mejillas. No estaba en mi mejor momento para ser vista en ropa interior por un hombre. El, como si un cacho carne más estuviera a su disposición, empezó a darle al rolón de la cera por mis piernas. Para él yo noo sería una mujer, pero para mí él era un chico de unos 25 años agradable de ver.


Siguió poniendo y quitando cera con soltura. Y mientras él seguía con su tarea, sin hablarme y sin mirarme otra cosa que no fuera las piernas, yo sólo pensaba en el momento ingles.

Sin embargo todos los matices sexuales estaban únicamente en mi cabeza, ya que él era sólo un trabajador haciendo su trabajo, y que una vez acabó con mis piernas preguntó ¿las inglés cómo las haremos, normales, brasileñas...? Caribeñas


Camino de casa, de nuevo montada en mi moto, no paraba de darle vueltas al coco. ¿Qué hizo que este chaval se dedicara a las depilaciones? Y lo que es aún peor...¿PORQUÉ FUI A DEPILARME EL DIA DE LOS INOCENTES??

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